Obteniendo Un mundo con Basura Cero, Una Ciudad a la Vez

Catalina Díaz empieza su jornada de trabajo a las 18hs. Junto a sus compañeras y compañeros de El Amanecer de los Cartoneros, una cooperativa de recicladores de base de Buenos Aires, Argentina, charlan y hacen chistes mientras cae la tarde y da inicio a un nuevo día de trabajo hacia una ciudad basura cero.

En el otro hemisferio, en la ciudad de Boston, Massachusetts, Estados Unidos, Jonny Santos,  integrante de la cooperativa de compostaje CERO, llega a las 7hs al restaurante chino-estadounidense Mei Mei para recolectar restos de alimentos, que eventualmente nutrirán el suelo como compost.

Y en la ruidosa ciudad de Tacloban, en Filipinas, las y los recicladores de base intercambian “maupay nga aga” o “buenos días” con los vecinos mientras recorren las calles angostas con sus carros recolectando de cada casa residuos separados – orgánicos, reciclables y basura. 

Catalina Díaz, recicladora de la cooperativa “El Amanecer de los Cartoneros”. ©Santiago Vivacqua/GAIA

¿Qué tienen en común estas tres ciudades, de lugares tan distintos? Todas asumieron el compromiso de avanzar hacia Basura Cero. Basura Cero es un objetivo y también un plan de acción. El plan incluye reducir la generación de residuos, compostar, reutilizar y reciclar, cambiar los hábitos de consumo, y avanzar en el rediseño industrial. Y, lo más importante, basura cero es una revolución en la forma en que tomamos, usamos y tiramos.

El movimiento hacia basura cero sigue creciendo, al tiempo que la urgencia de los problemas asociados con la basura son cada vez más difíciles de ignorar. De acuerdo con un informe reciente del Banco Mundial, en el mundo se generan 2010 millones de toneladas de residuos por año y, a menos que se lleven adelante acciones significativas, se proyecta que esa cifra aumente en un 70%, a 3400 millones de toneladas, para 2050. Un camión lleno de plásticos se vierte a los océanos cada minuto, y la comunidad científica están dando cuenta de que los plásticos no solo contaminan nuestros océanos sino también nuestros cuerpos a través de los microplásticos presentes en los alimentos, el aire y el agua potable. A pesar de estos datos tan alarmantes, la industria plástica planea cuadruplicar la producción de plásticos para 2050.

Mientras tanto, en muchos lugares los residuos se queman en incineradores, generando emisiones de gases de efecto invernadero, de metales pesados y de compuestos orgánicos persistentes que envenenan a las comunidades aledañas – que en su mayoría son poblaciones de bajos ingresos, de color o minorías – y comunidades enteras en los países del sur global. Es claro que, por el futuro de nuestras hijas e hijos, no podemos seguir sosteniendo este modelo.

Afortunadamente, muchas ciudades en todo el mundo ya están actuando para avanzar hacia Basura Cero. 400 municipios han adoptado el objetivo Basura Cero solo en Europa, y distintas ciudades en Asia, Europa y Estados Unidos están implementando modelos y ¡ya redujeron la disposición de residuos en un 80! En este sitio encontrarás estudios de caso de ciudades que están a la vanguardia del movimiento Basura Cero, y a los miembros de GAIA que están trabajando detrás de escena.

Además de ser pioneras en sistemas de Basura Cero, muchas de estas ciudades han ahorrado costos y disminuido la generación de residuos, creando al mismo tiempo puestos de trabajo sostenibles.

Centro de recuperación de materiales en Tacloban, Filipinas (c) Rommel Cabrera/GAIA

La ciudad de Liubliana, Eslovenia, ha logrado reducir sus residuos en un 59% en solo diez años, lo que disminuyó sus costos de manejo al punto de ser uno de los más bajos en la Unión Europea. Tacloban pasó de la devastación que dejó a su paso el tifón Haiyan a ser uno de los modelos más sólidos de Basura Cero en la región, aumentando la cobertura de recolección de residuos del 30% al 100% y reduciendo además en un 31% la disposición de residuos y ahorrando a la ciudad alrededor de US$ 413.000 por año en ese proceso. En Boston, CERO formó una red de pequeñas empresas que ya han compostado 5.382.835 kilos de restos de alimentos desde su fundación en 2012, llevando a la ciudad más cerca del objetivo Basura Cero.  

Sistema de clasificación RCERO, Ljubljana © Tjasa Frida – Fridizia

El éxito de un modelo de Basura Cero no refiere solo a la infraestructura: la justicia social tiene un rol central en este sistema. En Sasolburg, Sudáfrica y en Buenos Aires, Argentina, las y los recicladores de base trabajaban en condiciones peligrosas y con frecuencia eran hostigados a pesar de estar prestando un servicio esencial para la comunidad. Estos trabajadores se organizaron para formar cooperativas y luchar – y eventualmente ganar – el derecho a ser reconocidos formalmente como trabajadores, con una retribución y seguridad laboral acorde. Los fundadores de CERO, en Boston, advirtieron que si bien la ciudad tenía un interés creciente y hacía una mayor inversión en sostenibilidad, poco y nada de esa inversión se destinaba a comunidades marginalizadas. Creando una cooperativa de y por comunidades de bajos ingresos y comunidades de color, CERO se convirtió en un modelo tanto de sustentabilidad como de equidad.

©Focalize Media

Sin embargo, por más duro que se esfuercen las comunidades para reducir la basura, algunas cosas simplemente no encajan en un modelo de Basura Cero. Estudiando los residuos que quedan tras separar lo que va a reciclaje y a compostaje, las ciudades pueden ayudar a poner el foco sobre los productos y envases que causan la mayoría de los problemas, y a las empresas que están detrás de ellos. Armadas con esta información, muchas ciudades en todo el mundo están emitiendo leyes que prohíben estos elementos y devuelven la responsabilidad a los productores. De esta manera, las ciudades pueden actuar para que la industria busque formas innovadoras de reducir o rediseñar sus productos y envases.  

Lejos de ser un ideal, Basura Cero está sucediendo ahora mismo. En pequeños pueblos y grandes ciudades, en comunidades pobres y ricas, en el Norte y el Sur Global, hay un progreso real hacia el objetivo Basura Cero. Tu ciudad ¿se sumará al movimiento?