Voces de Resiliencia

La crisis del Covid ha dejado claro cuán esenciales son quienes trabajan con residuos y las y los recicladores de base. A medida que nos recuperamos, los miembros de la red de GAIA van a tener un rol fundamental en la reconstrucción de sus comunidades. Esta serie de  entradas de blog Voces de resiliencia, presenta historias de algunos recicladores y de quienes trabajan con residuos en la primera línea de esta pandemia, luchando por entregar servicios esenciales a sus comunidades a pesar de que los gobiernos locales han fallado en entregarles equipamiento de seguridad adecuado y protección laboral. Gracias al apoyo de la comunidad de GAIA, pudimos crear un Fondo Solidario de Emergencia para ayudar a nuestros miembros durante estos momentos difíciles. Si bien los problemas de nuestra de nuestra época parecen ser cada vez mayores, las soluciones ya están ocurriendo en forma local, a través de la determinación de líderes comunitarios que trabajan en solidaridad en todas partes. Estas son sus historias. Para ver más historias de la serie, haz clic aquí.


RECICLADORES EN AMÉRICA LATINA: ECOLOGISTAS POPULARES PARA EL MUNDO POST COVID-19

Fernanda Solíz es especialista en Salud Colectiva, profesora titular de la Universidad Andina Simón Bolívar, miembro de Acción Ecológica y autora de varios libros. Si bien solo las y los recicladores son los indicados para hablar de su oficio, Fernanda ha rescatado las voces y explorado un largo camino con asociaciones de recicladores y recicladoras que luchan por alcanzar el reconocimiento material y social. 

Co autora del libro “El derecho a la salud en el oficio del reciclaje. Acciones comunitarias frente al COVID-19”, señala en uno de los capítulos que muchas de las enfermedades como el Covid-19 son el espejo y el resultado del modelo de “mal desarrollo”,  y una visión de desarrollo que pone la acumulación del capital por encima de la ética de la vida (pág.46).

Inicia la conversación comentando que ya antes de la pandemia las y los recicladores han estado entre los grupos más vulnerables, excluidos y expulsados de la economía global. Son parte de las periferias que están en la “informalidad”, con empleos precarizados y con muchas exposiciones derivadas del abandono estatal para el reconocimiento y formalización del oficio.

¿Cuáles son las amenazas para las y los recicladores durante esta pandemia? 

Las y los recicladores se han visto enfrentados a dos amenazas. Primero, la presencia y la permanencia del virus en el material de reciclaje ha hecho que el estigma en el oficio del reciclaje crezca, lo que en lugar de fortalecer el reciclaje de base, fortalece medidas sanitaristas, a lo que le llamo “neohigienismo”, que ha apostado por enterrar e incinerar o “desaparecer la basura” -aunque sabemos que la basura no desaparece-, dejando a las y los recicladores sin la oportunidad de recuperar el material inorgánico. 

#QuedateEnCasa

Por otro lado, están las medidas de aislamiento y confinamiento, con el eslogan “Quédate en casa”, que clasista porque no entiende más allá de la familia nuclear, hetero parental y de un territorio pudiente, donde es posible y existe el confinamiento físico de la familia. En el caso de las y los recicladores, hay otras estructuras, sobre todo en Ecuador, donde generalmente viven en barrios marginales y periféricos, con una estructura comunitaria, donde la crianza de los niños, la cocina y la convivencia no está dada por la unidad familiar nuclear, sino por el barrio, porque eso permite optimizar recursos y porque las condiciones de hacinamiento no permiten que tengan un espacio. Entonces, el Quédate en casa les ha expuesto a situaciones económicas severas. 

¿Qué tipo de ayuda han recibido las y los recicladores de Ecuador? ¿tienen miradas a largo plazo?

Si bien ha habido solidaridad desde la sociedad civil, incluso de algunos programas del Estado y de la empresa privada, que paradójicamente es la responsable de la mayor generación de residuos inorgánicos, estas han sido medidas pequeñas, que ayudan a paliar las necesidades esenciales y de consumo alimentario, pero que no han sido una respuesta suficiente. El trabajo que sí se ha pensado a largo plazo, es que se ha logrado que los recicladores cada vez más impulsen el derecho legítimo al empleo y que han podido reincorporarse asumiendo programas de formación y capacitación.

¿En qué consisten esos programas de formación y capacitación?

De la mano del libro “El derecho a la salud en el oficio del reciclaje. Acciones comunitarias frente al COVID-19”, se hizo un proceso de formación masivo en Ecuador y Colombia. Las y los recicladores tuvieron procesos formativos para saber de qué forman mantienen el oficio en condiciones que no les exponga a vulnerabilidades especiales por el ejercicio del reciclaje. 

¿Qué incluyeron los procesos formativos?

En coordinación con la Red Nacional de Recicladores del Ecuador (RENAREC), AVINA, Fundación Alianza para el desarrollo y la Universidad Andina Simón Bolívar, 380 recicladoras y recicladores de 59 asociaciones asistieron a 21 sesiones para capacitarse vía Zoom sobre cómo garantizar el derecho a la salud en un contexto de inequidades sociales, ecológicas y de abandono estatal. 

Y a la par de este proceso de capacitación, también se entregaron equipamientos de protección con el Fondo Solidario de Emergencia de GAIA, que consistía en elementos de protección personal, para recicladores de Quito, Cuenca, Manta y Portoviejo. También, hicimos canastas de ayuda alimentaria, que si bien sabemos son medidas parche que no resuelven problemas estructurales sí marcaban la diferencia entre comer y no comer para algunas familias. 

Considerando 380 participantes en 21 sesiones, se puede decir entonces que el Covid-19 no ha logrado paralizar el movimiento de recicladores en Ecuador.

Así es, el proceso fue muy lindo porque por primera vez vimos que se ha ido acortando la brecha tecnológica, que si bien todavía existe, no hubiésemos tenido fondo suficiente que nos alcanzara para hacer sesiones de esta magnitud. Las y los recicladores son personas que viven en condiciones muy precarias, entonces verles conectados, tomando notas y proponiendo soluciones fue una experiencia super bonita.

¿Cómo has visto la situación de las y los recicladores durante la pandemia?

Lamentablemente, quienes más se han enfermado porcentualmente por el virus son grupos que viven inequidades sociales y ecológicas como las y los recicladores. Las clases sociales más empobrecidas, los grupos indígenas en peores condiciones, son quienes tienen mayores niveles de contagio.

Hay inequidades incluso en las formas de morir, por ejemplo, dependiendo del lugar donde te contagies las posibilidades de fallecer van desde un 8% a 80%. Esto no es una rueda de la fortuna que determina quién muere y quién no, no todos tenemos las mismas posibilidades. Los recicladores sí han tenido una afección especial, sobre todo recicladores de territorios amazónicos y de la costa. A esto se suma una problemática grande que tenemos en América Latina que entre el 60% y el 70% de nuestros recicladores son mujeres y no solo mujeres, sino que son mujeres de la tercera edad, mujeres que llevan ya 4 o 5 décadas reciclando, condiciones que las hacen especialmente vulnerables. 

¿La crisis del Covid-19 es también la crisis de la basura en Ecuador? ¿Cómo podría afectar el trabajo de las y los recicladores?

La pandemia ha cambiado muchas cosas, una de ellas es que ha cambiado y aumentado la cantidad de residuos y eso trae un problema más grande que el que ya había. Ecuador tiene una crisis sanitaria gravísima con sus sistemas de disposición final, de hecho, acaban de colapsar varios vertederos y eso genera la amenaza de las plantas de tratamiento mecánico biológico, de coprocesamiento y de incineración. Ya tenemos varias amenazas que las consideran como alternativa porque la pandemia aceleró los ritmos de saturación de los rellenos sanitarios.

Por otro lado, cambió también la composición de los residuos. Ahora hay residuos de peor calidad, como empaques de poliestireno expandido, materiales biopeligrosos como mascarillas y guantes y envases de químicos tóxicos como el amonio cuaternario, estos son los nuevos elementos que encuentran ahora los recicladores. Con la fobia a la contaminación biológica y la tendencia generalizada e irracional a usar químicos tóxicos ¿qué van a hacer con toda esa cantidad de basura tóxica no reciclada?

¿Cuál crees que es la perspectiva post Covid-19 para el reciclaje inclusivo en Ecuador?

En Ecuador el tema de los recicladores sí ha ido avanzando, hay mayor sensibilidad y es muy distinto a lo que veíamos hace 10 años. Entonces sí vemos que los procesos organizativos han sido positivos y esperamos que el contexto post pandemia les permita fortalecer sus organizaciones, especialmente con las nuevas amenazas que seguirán saturando sus espacios.