Basura Cero Bogotá: entre la justicia socio ambiental y los intentos por deslegitimar el proceso.

Relacre apoyo Petro Por Magdalena Donoso, Coordinadora Latinoamericana de GAIA

El pago por servicio público a los recicladores logrado por el gremio en Colombia es una manifestación explícita de uno de los ejes fundamentales de una política de Basura Cero para cualquier país de América Latina. Y es tan amenazante para el sector privado, que le valió la destitución al Alcalde de Bogotá, Gustavo Petro. Aquí la historia, que todavía se puede revertir.

Diciembre 2013. La Alcaldía de Bogotá, Colombia, enfrentó desde sus inicios duras fuerzas opuestas a su plan de implementación de un Programa de Basura Cero, el que planteaba cambiar la cultura actual de consumo de “extraer, consumir y descartar” por una cultura del “aprovechamiento” fundamentada en un consumo responsable, la separación en la fuente, la reutilización, la reparación y el reciclaje de los bienes de consumo, con participación ciudadana activa. La resistencia señalada no es nueva, muchos proyectos de Basura Cero la han enfrentado en el mundo, ya sea por intereses económicos, por incredulidad, por temor o desidia a enfrentar los desafíos que plantean los residuos con soluciones a largo plazo. Colombia no solo no fue la excepción sino que se encuentra en estos momentos enfrentando una tormenta política de proporciones que pocos podían predecir.

El Alcalde Gustavo Petro fue un motor clave en el trazado de ruta hacia una ciudad Basura Cero que incluyera la construcción de una cultura ciudadana responsable social y ambientalmente, y la participación de los recicladores como la principal fuerza laboral de la recolección y separación de materiales para su posterior comercialización. Y ese el mismo Alcalde Petro quien hoy enfrenta una destitución de su cargo e inhabilidad para desempeñar cargos públicos por los próximos 15 años, truncando con ello no solo su carrera política sino también uno de los sellos de su administración: su Programa de Basura Cero. “Basura Cero es un movimiento global que ya existe – hay ciudades que reciclan el 100% de sus residuos. El cambio climático nos pone la obligación de dejar de confiar en los rellenos sanitarios y promover la máxima reutilización”, ha señalado. En respuesta, se le acusa de no cumplir con la ley en diversos aspectos que, al analizarlos, dan cuenta de una autoridad empeñada en desarrollar una implementación distinta, lejos de las compañías privadas, con un fuerte énfasis en lo público y en las personas, sean estas la comunidad o los recicladores.

El análisis de los bogotanos es que esta es una decisión política más que disciplinaria, y por ello claman por solidaridad internacional para detener este abuso de autoridad. En ese plan de movilización nacional, miles de ciudadanos se han apostado frente al Edificio de la Alcaldía exigiendo la restitución de Petro a su cargo, y se rumorea que el Procurador será citado por las Naciones Unidas para que aclare los motivos de la acción emprendida en contra del Alcalde. Los involucrados

“Para nosotros es nefasto. El proceso de Basura Cero no estaba fuera de la ley. Entramos en una etapa crítica porque no sabemos quién va a resolver el tema de los recicladores”, dijo Nohra Padilla, directora de la Asociación de Recicladores de Bogotá, quien fue la encargada de negociar a nombre de su gremio frente al Distrito en momentos en que ‘Basura Cero’ era tan solo un plan.

Padilla manifestó que con la destitución de Petro el gremio queda “desamparado”, aduciendo que “lo único que él hizo fue abrirle la puerta a los recicladores y quitarle poder a los privados que durante mucho tiempo manejaron el negocio de las basuras a sus anchas. Parece que hay intereses todavía más poderosos que los que estábamos combatiendo hace uno o dos años”.

Los recicladores ya se habían adelantado a lo que podría ocurrir, enviando documentación a la Procuraduría, donde aseguraban que las medidas tomadas por el alcalde estaban ajustadas a la orden de la Corte Constitucional que le exigió al Distrito incluir a la población recicladora en el modelo de recolección de basuras. También señala Nohra que el gremio hizo varias intervenciones ante la Superintendencia de Industria y Comercio porque les parecía que no había lugar a las reclamaciones por parte de los operadores privados.

Se impone la agenda neoliberal? Aunque este inmenso logro ha sido una inyección de energía para los recicladores de Bogotá, éstos, en conjunto con las autoridades más progresistas en materia de políticas socio ambientales, sabían que lo conseguido era a la vez, irónicamente, una amenaza. Desde los inicios del proceso han enfrentado una brutal presión de las compañías privadas que ven amenazado su negocio. Porque eso hace más compleja la situación: los residuos se han convertido en un negocio de grandes proporciones y las compañías repiten las gastadas y obsoletas recetas: rellenos sanitarios e incineración, según sea la ciudad o el país. En palabras del Alcalde Petro, se trata de un conflicto de dos paradigmas: la agenda neoliberal versus un modelo inclusivo.

Una tarea que recién comienza Petro ha descrito su objetivo de Basura Cero como un paso de la ciudad desde un modelo dependiente de la recolección para enterramiento a un modelo de Basura Cero con inclusión social y a la vez más conveniente económicamente para el ciudadano común. Los enormes logros de Bogotá en cuanto a inclusión en el marco de una política de Basura Cero es al mismo tiempo el primer paso decidido para iniciar un largo camino. Así lo entienden sus dirigentes y es por eso que a la par del desarrollo de estos primeros pasos el movimiento de recicladores y agrupaciones simpatizantes de su causa han desarrollado y motivado diversos espacios de discusión, evaluación y proyección de este nuevo estado del arte. Es así como recientemente el gremio participó activamente en los llamados “Diálogos de Política” en torno a gestión democrática de los residuos, donde se abrieron espacios de reflexión con tomadores de decisión, quienes en las jornadas conocieron otras experiencias de países como Brasil, así como investigaciones sociales en torno a ciclo de materiales, tendencias de la política pública en otros escenarios, perspectiva económica del trabajo del reciclador, etc.

También organizaciones ciudadanas se han hecho parte de este Plan, en el entendido que el compromiso ciudadano es fundamental para el éxito del Programa. El Colectivo Bogotá Basura Cero reúne casi 3 mil suscriptores en Facebook y organiza eventos masivos que promueven los principios de este concepto, tal como ocurre hace dos años en el Foro Basura Cero que se celebró por segundo año consecutivo en Bogotá. Grupos musicales también adhieren a esta causa con fuerza, como Latin Latas, conocidos en toda América Latina. Sin ir más lejos, en la última edición del Foro, Nohra Padilla leyó una Declaración a favor del Programa Basura Cero, con apoyo de implementadotes de todo el mundo.

A todos quienes creemos que un Programa de Basura Cero es un camino real y contundente para alcanzar la meta de vivir en una ciudad más limpia, más amigable y más inclusiva, nos queda hacer una pequeña acción solidaria por Colombia. Les invitamos a firmar esta petición para que el Alcalde Petro sea restituido en su cargo y continúe con su plan para el beneficio de todos y todas y no de unos pocos. Gracias por firmar AQUÍ.

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